De todos es conocido el beneficioso efecto de las saunas, máxime si se ha tomado una.

Tanto para estrés, nerviosismo, problemas circulatorios, respiratorios, cansancio crónico, insomnio, etc.

Hoy por hoy es algo tan extendido que incluso las hay de reducido tamaño y coste asequible para instalarlas en el propio hogar.

En oriente siempre han sido muy apreciadas, desde los Turcos a los Chinos, y de uso tradicional desde la antigüedad.

En Corea las saunas comunes han sido muy utilizadas de forma cotidiana. Pero su forma difiere de otros lugares.
Primeramente se hacía en una especie de túneles en forma comunal, a modo de bodegas, con el suelo de piedra, en los que se quema madera y hojas de pino. El vapor producido por esta madera es muy especial para tratamientos de pecho, pulmones, y circulación, alivia las tensiones del corazón y relaja el cuerpo.

Un consejo importante es que las personas obesas deberían tomar saunas de calor seco, esto es, sin humedad. Las personas cuya constitución es mas delgada es aconsejable que las tomen con mucho vapor.

Esto también sirve para la alimentación. Los delgados deben de tomar más agua en general, y comida caldosa, como sopas, verduras con caldo, consomés, entre otras cosas. Los obesos comida seca, sin caldo.

La sauna siempre ha sido supervisada por mujeres de corte ancho y fuerte, las cuales se dedicaban en la entrada del túnel a ir poniendo ventosas en la espalda de las personas que salían de él.

Si la ventosa se pone oscura, esto quiere decir, sin saber nada de meridianos ni puntos, que la zona y los puntos que corresponden a esa ventosa están sufriendo, están alterados, sobrecargados, con necesidad de respirar, de liberarse. Entonces no hace falta más, sino sangrar fuertemente esa zona, después de lo cual volvían al túnel sauna.

Esto era suficiente para mejorar mucho la salud. No se sabe explicar, pero uno se siente mejor, se cansa menos, tiene mejor humor, etc. Esto siempre que se esté sano, pero una persona enferma lo nota doblemente, es de gran ayuda, y el cuerpo lo agradece.

Aunque asusten un poco esas fuertes señoras, ¿Cuanto no se daría por tomar una sauna y ponerse en manos de ellas?.
Esta situación cambió por una ley que prohibió la tala de pino, con lo que ir a este tipo de saunas quedó exclusivamente para gente adinerada, pues incluso se llegó a traer esta madera de otros lugares, encareciendo mucho esta práctica tradicional.

En la actualidad no sabemos como están las cosas, pero siempre es bueno respetar las tradiciones (aunque sea de forma controlada la tala, repoblación, etc) de cada país, pues todo tiene su sentido y razón de ser.